ALIMENTACIÓN PREBIÓTICA

Alimentación Prebiótica

Comparte este artículo:

¿Sabías que seguir una alimentación prebiótica se asocia a un mejor estado de salud?

No solo nos ayuda a mejorar la digestión y la absorción de nutrientes, sino que
también ha demostrado mejorar la salud inmunológica, la función cerebral e incluso el estado de ánimo.

Tanto es así, que incluso la leche materna ya contiene sustancias prebióticas que nutren las bacterias intestinales del bebé, estableciendo una base sólida para su salud intestinal a largo plazo.

Pero, ¿qué son los prebióticos y cómo actúan exactamente? Son sustancias no digeribles que se encuentran en los alimentos. Alcanzan nuestro intestino intactas, y sirven de combustible para las bacterias, lo que les permite prosperar y mantener un equilibrio saludable. Dicho de otra manera, son el fertilizante de tu microbiota intestinal.

Gran parte de sus beneficios provienen de los compuestos que obtenemos de su
fermentación, como vitaminas o ácidos grasos de cadena corta. Compuestos muy
codiciados por sus múltiples beneficios como servir como fuente de energía para las células del intestino, regular el apetito, efecto antiinflamatorio o por ser mediadores entre la comunicación intestino-cerebro, razón por la cual se asocia a una mejor salud mental.

Por lo tanto podemos decir que, a mayor diversidad bacteriana, mayor producción de
sustancias beneficiosas para nuestro organismo y mejor salud general.

Ahora, te estarás preguntando donde se encuentran estas sustancias para empezar a
incluirlas, ¿no? 

1. La inulina

Se encuentra en ajo cebolla, puerro, alcachofa, espárragos o la achicoria.

2. Los galactooligosacáridos

Están principalmente en las legumbres, frutos secos, en las setas tipo shitake o reishi. En los lácteos, incluso en la leche materna.

3. Las pectinas

Las encontramos en manzana, cereza, mora, melocotón, albaricoques,
zanahoria, kiwi, etc.

4. Los betaglucanos

Están presentes en las setas, la avena o la cebada.

5. Los mucílagos 

Semillas de chía, lino o la cáscara de psyllium.

6. Almidón resistente

Los obtener de cocinar y enfriar los alimentos con almidón como los tubérculos, cereales y legumbres. También en el plátano macho.

7. Los alimentos fermentados 

Como el yogur, el kéfir o el chucrut, además de tener efecto prebiótico, también nos aportan directamente bacterias beneficiosas a nuestra microbiota.

8. Los maravillosos polifenoles

Los encontramos principalmente en los frutos rojos, el cacao, la canela, el té verde, la cúrcuma, etc.

Como ves, la lista es larga. Por eso, te dejamos algunas ideas para incluirlos en tu día a día.

Desayuno: pan integral de masa madre con hummus de garbanzos y remolacha. Leche con achicoria.

Snack: kéfir con semillas de chía, manzana asada y canela.

Comida: Alcachofas con jamón. Pollo al ajillo con papas (cocidas y enfriadas).

Cena: Crema de puerro y coliflor. Revuelto de setas con espárragos trigueros y huevo duro.

.

quizás te interese

Otras noticias

¡Síguenos!

© 2023 Spar Natural  |  Diseñada por Melania Martín

ALIMENTACIÓN PREBIÓTICA