EL DULCE PELIGRO: La conexión entre la fructosa y la obesidad infantil.

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“Una manzana al día mantiene al médico en la lejanía” 

Un refrán popular que destaca la importancia de comer frutas, como la manzana para el beneficio en la salud. Estamos cada día más bombardeados por información y en muchos lugares ya se escucha incluso de profesionales sanitarios que se debe reducir o limitar el consumo de frutas.

Esto ocurre en el mismo mundo donde la obesidad infantil está en aumento, y es crucial que tomemos conciencia de los efectos negativos de la fructosa industrial y los azúcares libres en la dieta, que son los verdaderos enemigos perjudiciales para nuestra salud. 

Los alimentos y bebidas endulzados con fructosa industrial, como los refrescos, los jugos de frutas procesados y otros productos azucarados, juegan un papel importante en el desarrollo de la obesidad y otros problemas de salud. 

 

Hoy exploraremos por qué es importante reducir el consumo de fructosa industrial, cómo hacerlo y qué alternativas saludables podemos incorporar en nuestra dieta.

La fructosa es un tipo de azúcar que se encuentra de manera natural en las frutas y
algunas verduras. Sin embargo, la fructosa industrial, que se usa como edulcorante en muchos alimentos y bebidas procesados, es para nosotros una preocupación cada vez mayor. Este tipo de fructosa suele encontrarse en el jarabe de maíz de alta fructosa o de glucosa, un ingrediente muy común en refrescos, jugos envasados, golosinas y alimentos procesados.

Su consumo excesivo tiene varios efectos negativos en la salud:

 

Acumulación de grasa: 

La fructosa se metaboliza principalmente en el hígado, donde
puede convertirse en grasa. Esta grasa puede acumularse en el hígado y otros órganos, contribuyendo al desarrollo de enfermedades como el hígado graso no alcohólico.

 

Inflamación y estrés oxidativo: 

Puede causar inflamación y estrés oxidativo en los
tejidos del cuerpo, lo que está relacionado con el desarrollo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

 

Alteración del tejido adiposo: 

Puede afectar el funcionamiento del tejido graso de nuestro organismo promoviendo la acumulación de grasa y alterando la liberación de hormonas y otras sustancias importantes para el metabolismo.
Además, la creciente obesidad infantil es un problema moderno y se ha vinculado
estrechamente con el aumento del consumo de fructosa industrial. Los niños que
consumen grandes cantidades de bebidas azucaradas y alimentos procesados tienen un mayor riesgo de desarrollar obesidad a muy tempranas edades y esto condicionará la aparición de enfermedades en el futuro. Uno de cada 4 adultos en España sufre de obesidad en la actualidad, pero nuestros niños en Canarias casi la mitad tienen exceso de peso y hasta 1 de cada 5 son obesos. Esto resaltan la urgencia de abordar el problema del consumo de fructosa industrial desde edades tempranas.

Para combatir estos efectos negativos, es esencial adoptar hábitos alimentarios más
saludables. Aquí hay algunas estrategias para reducir el consumo de fructosa industrial y algunas alternativas saludables que pueden reemplazarla:

 

Leer las etiquetas de los alimentos, Optar por alimentos frescos y naturales: 

Prefiere frutas y verduras frescas en lugar de jugos envasados y snacks procesados. Limitar las bebidas azucaradas o incluso quitarlas de nuestra alacena.
Aquí te dejo algunas alternativas a ese consumo de fructosa elevado y que pueden
mejorar tu salud.

 

Yogur griego: 

El yogur griego es una excelente alternativa a los postres azucarados. Es
bajo en azúcar y alto en proteínas, lo que ayuda a mantener la saciedad por más tiempo. Puedes añadirle frutas frescas para un toque de dulzura natural.

 

Frutos secos: 

Los frutos secos son una gran opción para un snack saludable. Contienen
grasas saludables, proteínas y fibra. Además, puedes añadir canela de Ceylán para un
sabor dulce sin necesidad de añadir azúcar.

 

Canela de Ceylán: 

La canela de Ceylán es una especia que no solo añade un delicioso
sabor dulce a los alimentos, sino que también tiene propiedades antioxidantes y
antiinflamatorias. Puedes añadirla a tu café, avena o batidos.

Y ya sabes, si necesitas una asesoría más cercana acude a nuestros talleres con SPAR NATURAL o a nuestras consultas en Hospital Perpetuo Socorro.

 

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